Hoy os voy a compartir una riquísima receta de musaka que probé por primera vez cuando la elaboró el marido griego de mi amiga mexicana Clara. La receta la he adaptado un poco a mis gustos y vosotr@s podéis hacer lo mismo que yo, eso es lo divertido de la cocina!

La musaka tiene su origen en los Balcanes y el Medio Oriente, aunque la más reconocida internacionalmente es la Griega, cuya base está elaborada con carne de cordero. Sin embargo, a mí me gusta más con carne magra de cerdo y últimamente la estoy elaborando con carne picada de secreto ibérico… ¡Toda una delicia!, porque la carne queda muy jugosa. Esto, lo dejo a vuestra elección.

Además, esta receta es ideal para celiacos (personas intolerantes al gluten y por tanto a la lasaña tradicional) o para personas que estén haciendo dieta sin hidratos de carbono. También va muy bien para que los más peques de la casa coman hortalizas sin darse cuenta.

Bueno, pues vamos manos a la obra:

INGREDIENTES (4 personas):

  • 200 gr. de carne picada
  • 2 berenjenas
  • 300 gr. de tomate natural triturado
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 puerro pequeño
  • 1 vaso pequeño de vino blanco
  • Harina (1 c/s)
  • Leche (la que admita la harina)
  • Nuez moscada
  • Queso rallado (parmesano o cualquier otro que se funda)
  • Aceite de oliva virgen extra – Pasión&Carácter
  • Sal y pimienta al gusto

PREPARACIÓN:

  1. Cortar las berenjenas en rodajas de unos 7 mm, ponerlas en un escurridor sobre un plato y añadirles sal (un puñadito). Dejarlas para que vaya soltando todo el amargor por un espacio de 20 minutos. Secarlas con papel absorbente y reservar.
  2. Picar muy finamente la cebolla, el puerro y la zanahoria. Reservar.
  3. Poner una sartén con aceite de oliva virgen extra a calentar y rehogar todas las verduras hasta que se pochen.
  4. Salpimentar la carne picada al gusto e incorporar a la sartén. Dejar rehogar 5 minutos y añadir el vino blanco (1/2 tetra).
  5. Añadir el tomate y dejar cocinar 20 minutos a fuego bajo.
  6. Poner una sartén al fuego con aceite de oliva (yo lo prefiero a la mantequilla) y cuando esté caliente, añadir la harina (1 c/s)  y rehogarla hasta que esté dorada.
  7. Es el momento de ir añadiendo poco a poco la leche (si estáis a dieta, utilizad leche semi o desnatada, os quedará igual de bueno) hasta que consigamos una textura ligera y sin grumos (un truco: si os quedan grumos, pasadla por un colador y problema resuelto). Momento de salpimentar al gusto y darle el toque final con un poco de nuez moscada rallada.
  8. Poner al fuego una asadora y cocinar las rodajas de berenjena aproximadamente 2 minutos por cada lado.
  9. Colocar en una fuente para horno una capa de berenjenas, otra de la salsa y otra de besamel, repetir la operación hasta terminar con la capa de berenjenas y espolvorear con queso rallado.
  10. Meter al horno, previamente precalentado a 180º, 5 minutos hasta que el queso se funda.

NOTA: Yo suelo hacerla en raciones individuales porque me gusta más la presentación, pero podéis hacerla en cualquier fuente o cazuela apta para horno.

Espero que se os haya hecho la boca agua leyendo este post y que os animéis a prepararla y me comentéis que tal os ha quedado.

Nos vemos en el siguiente post, hasta entonces… SED FELICES!

Paola T.