La rúcula es una verdura que está desde siempre en mi cocina y mis ensaladas, ya que mis padres me transmitieron el gusto por ella. Es una verdura con un sabor extraordinario, tanto sola como acompañada, ensalza los sabores del resto de ingredientes muy gratamente.

Como siempre, conozcámosla un poco mas: Rúcula o rúgula, cuyo nombre científico es Eruca Sativa, es una planta que pertenece a la familia de las brasicáceas crucíferas (coles, brócoli). Su nombre proviene del latín “RUCA”, que significa col. Es una planta anual y su siembra va del mes de enero a octubre. Requiere de muy pocos cuidados, muy poco agua, aguanta muy bien el calor y se puede encontrar silvestre en los bordes de los caminos. Sus hojas son de un color verde intenso y su sabor también es intenso con un ligero toque picante y amargo.

Es originaria de la cuenca Mediterránea y Asia Occidental. En la época romana ya se conocían y se recogían como hierbas silvestres para su consumo, creían en sus propiedades afrodisíacas y curativas, la comían cruda para no perder ninguna de sus propiedades.

No fue hasta mucho tiempo después, en los años 90, cuando adquirió nombre y se inició su cultivo tanto al aire libre como en invernaderos. Está muy presente en la gastronomía italiana, francesa, griega y actualmente también en la española.

Beneficios para nuestra salud:

  • Contiene muy pocas calorías y tiene efecto saciante, por lo que es ideal para personas que siguen dietas para adelgazar.
  • Contiene fibra, lo que puede mejorar nuestra regularidad intestinal.
  • Contiene grandes cantidades de calcio, propiedad recomendable para los huesos.
  • Contiene vitamina K, que es la encargada de la correcta absorción del calcio y tiene un papel muy importante en la prevención de enfermedades cardiacas.
  • La vitamina A y los flavonoides que contiene ayuda a proteger contra el cáncer de piel, pulmonar y bucal, además tiene fitoquímicos con efectos quimioprotectores.
  • Desintoxicante muy poderoso.
  • Tiene gran contenido en clorofila, que previene daños en el ADN y el hígado, producido por las aflatoxinas (sustancias cancerígenas).
  • Contenido en vitamina B y ácido fólico, ayuda a proteger al cerebro del envejecimiento.
  • La vitamina C, nos ayuda a mejorar nuestro sistema inmunitario.
  • Contiene Carotenoides, beneficiosas para frenar la degeneración macular y previenen las cataratas.
  • Fuente de hierro, potasio, magnesio y fósforo. Minerales esenciales para nuestro organismo.
  • Bajo contenido en oxalatos.

Con todos los beneficios para nuestro organismo que conocemos, no hay excusa para no incluirla en nuestra dieta.

Además, es muy versátil en la cocina, porque combina con casi todos los sabores; en ensaladas, en tostas, en cocas, en pizzas, elaborado en carpaccios, con pasta, para la elaboración de pestos y como guarnición de carnes y pescados. En las pizzas, tostas y cocas, suele añadirse una vez esté terminada la elaboración y antes de sacar a la mesa.

Espero que os haya parecido interesante el post de hoy, en el siguiente os daré una receta con rúcula.

Hasta entonces… SED FELICES!
Paola T.