Hoy os voy a hablar del aguacate, yo lo conozco desde hace muchos años, y durante mi estancia en México lo conocí más a fondo y lo probé en muchas de sus versiones, que no son pocas.
Pero como siempre, antes de nada, conozcamos un poco más a esta fruta:
El aguacate, es el fruto del aguacatero ( Persea Americana), de hojas verdes, flores pequeñas y de color amarillo verdoso. Pertenece a la familia de las Lauráceas (como el laurel, la canela y el alcanfor). Su forma se asemeja a la de una pera, la superficie es rugosa; de color verde, morado e incluso negro. Su pulpa es verde-amarillenta y posee un hueso central.
Su origen parece estar en México, donde ya se cultivaba en el año 1500 a.c. También hay constancia de su presencia en Perú. Los españoles a su llegada a América lo llamaron “ Pera de las Indias”, porque su forma les recordaba a la de las peras españolas.
La palabra aguacate viene del dialecto azteca náhuatl “ahuactl” que significa “testículo”, término que apela a su forma, de aquí que se le conociera como la fruta de la fertilidad. La consideraban una fruta afrodisíaca, por su gran contenido en vitamina D y E, lo que también le otorga un gran valor energético. Los españoles hicieron una adaptación fonética de la palabra «ahuactl» y lo llamaron »aguacate» tal y como lo conocemos en nuestros días.
Fueron los españoles quienes lo extendieron por el resto del continente y lo exportaron a Europa. En la actualidad se cultiva, sobre todo, en Andalucía y Canarias.
Propiedades beneficiosas para nuestra salud:
- Rico en potasio, importante para el correcto funcionamiento muscular y nervioso. También evita la retención de líquidos.
- Rico en magnesio, que ayuda al correcto funcionamiento del sistema nervioso, muscular e inmunológico.
- Rico en Vitamina E, excelente antioxidante para el retraso del envejecimiento. También nos aporta vitaminas A, C, D, K y del grupo B.
- Contiene ácido fólico, propiedad muy recomendable durante el embarazo, ayuda a evitar malformaciones en el feto.
- Rico en fibra, ideal para regular los niveles de azúcar en sangre.
- Contiene omega 3, grasas saludables que cuidan nuestro sistema cardiovascular y que evitan la acumulación de grasas perjudiciales.
- La semilla interior posee muchos nutrientes, para aprovechar sus propiedades podemos hacer infusiones con ella (retirándole antes la piel marrón que la recubre) o rallarla y directamente aplicarla en nuestras elaboraciones.
- Las propiedades que contiene la pulpa también son beneficiosas para nuestro rostro y cuello, si las aplicamos sobre ellos conseguiremos una piel más nutrida, joven y elástica.
Cuando vayamos a comprar aguacates es importante saber cuándo vamos a consumirlos y en base a eso, elegir las piezas más adecuadas. Si se va a utilizar pronto; es aconsejable comprobar que al agitar el fruto, el hueso se mueva en su interior o que al presionar el fruto ligeramente, la piel ceda. Esto querrá decir que está en su punto de madurez.
Si por el contrario no se va a consumir pronto, debemos elegir piezas que estén más verdes y rígidos, ya que tenemos que tener en cuenta que este fruto sigue madurando una vez cortado. Un truco para acelerar la maduración es envolverlos en papel de periódico y dejarlos fuera de la nevera.
Al principio os he contado que en México lo comí de muchísimas formas, es muy versátil en la cocina. Mi madre nos los hacía rellenos de gambas, creo que es la manera que la gente más conoce junto con el guacamole. Pero no os quedéis aquí e investigar con este fruto porque os dará mucho juego en vuestras elaboraciones.
Ojalá os haya parecido interesante todo lo que os he contado sobre el aguacate, en el próximo post os compartiré una receta con este fruto, que a mí particularmente me encanta! Hasta entonces… SED FELICES!!
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