Hoy me gustaría hablaros de una hortaliza, el colinabo (brassica napobrassica), que quizás conozcáis o quizás no, pero que merece la pena, conocerla y saber más sobre ella.
Esta hortaliza también esta presente en mi casa, desde que tengo uso de razón, sobre todo se cocina en mi casa, en ensaladas, y las hojas las usamos para hacer “ El caldo Gallego”, ya que sus hojas son muy parecidas a los grelos, y en cualquier potaje.
Es un bulbo redondo y carnoso, y un cruce entre la col y el nabo, esta hortaliza es de origen asiático. En Europa se consumía mucho antes de la introducción de la patata.
Es propia del invierno, ya que el frio le ayuda a que desarrolle su dulzura y su sabor.
Beneficios para la salud del colinabo
- Tiene mucho agua, es bajo en calorías y en azucares, ideal para personas que estén a dieta.
- Rico en vitaminas B1, B2, C, lo que ayuda a tener un sistema inmune.
- Contiene fibra, muy recomendable para una digestión sana.
- Contiene ácido Fólico, antioxidante que ayuda a mantener el cuerpo sano.
- Por su contenido en Potasio, Fósforo y Magnesio, se puede incluir en la dieta de personas con problemas cardiovasculares e hipertensión, así como por su bajo contenido en sodio.
- Es diurético y muy recomendable para quien tenga problemas nefríticos y artríticos.
La mejor forma de conservación, es separar el bulbo de las hojas, las hojas rociarlas con un poco de agua y guardarlas en una bolsa en la nevera. Los bulbos también en bolsas, perforándolas. Así podréis tener el producto como recién comprado, por lo menos, 2 semanas.
El colinabo tiene muchos usos culinarios, en purés, cocidos, gratinado, como guarnición tanto de pescados como de carnes, en ensaladas, en «crudités».
En el siguiente post, os daré una receta, fácil, rica, sana y con la que quedar como unos auténticos chefs.
Hasta entonces, como siempre os digo…SED FELICES!!
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