Hoy os hablaré del bulbo de hinojo (Foeniculum vulgare). En mi casa se come desde que tengo uso de razón, mi madre lo hacía crudo en ensalada y yo, hasta la fecha, lo sigo haciendo.

Lo utilizo en caldos, purés, al horno, rallado e incluso en guisos de carne y pescados, o como guarnición. Le da un sabor muy agradable y refrescante a cualquier elaboración.

Es una hortaliza con un peculiar aroma (a mi me recuerda al anís, regaliz) y con un sabor dulce, textura suave y crujiente en boca. Perteneciente a la familia de las Umbelíferas y dentro de estas a las Apiáceas.

Origen

Su origen parece ser la zona meridional de Europa, y más concretamente, en países cuya situación es junto al Mar Mediterráneo. Se reproduce espontáneamente y se puede encontrar silvestre. Hoy en día se cultiva en muchas zonas templadas de todo del mundo por el alto valor gastronómico que ha adquirido.

Beneficios del hinojo para nuestra salud:

  • De escaso aporte energético, por lo que es muy recomendable para personas que sigan alguna dieta de adelgazamiento.
  • Tiene virtudes nutricionales antioxidantes, lo que nos ayuda a ralentizar el envejecimiento.
  • Rico en vitaminas, minerales y en fibra.
  • Reduce el apetito y el sueño.
  • Regula la menstruación y trata los cólicos.
  • Mejora la visión, los malestares de estómago.
  • Tiene propiedades antibacterianas.
  • Ayuda a reducir la hipertensión y mejorar la presión.

Animaos a probarlo y rápidamente lo introduciréis en vuestra dieta.

Nos vemos en el siguiente post y sobre todo… SED FELICES!

Paola T.