Hoy os presento el turrón de Xixona o turrón blando, esta elaborado artesanalmente siguiendo los parámetros de control de la denominación de origen de Xixona. Es ecológico y sin gluten, así que no tenéis excusa para no incluirlo en vuestras mesas navideñas.

En casa de mis papis se come durante todo el año, porque en este caso es mi mami la apasionada de este producto. A mí no me va mucho, pero lo utilizo para hacer helado que queda maravilloso e irresistible.

Pero como siempre, conozcamos un poco más este producto:

El origen, al igual que el turrón de Xixona y el turrón de Alicante no se puede afirmar a ciencia cierta, aunque se habla de que puede proceder de la península arábiga. La teoría se apoya en que los árabes trajeron este postre a las costas del Mediterráneo, en particular, a España e Italia. La introducción en España fue en el siglo XV en la zona de Alicante, ya que es una gran productora de almendra y miel. Parece ser que en el reinado de Carlos V, este producto era muy conocido.

El turrón de Xixona, se elabora con la variedad de almendra marcona, es redonda, gorda, dulce, con poco porcentaje de amargor, menos aceite que las demás variedades y muy cara. Su proceso de elaboración, igual que para la elaboración del turrón de Alicante, comienza con el tostado de la almendra repelada. Paralelamente, en una batidora a fuego vivo se cuece la almendra y la miel de romero, como mínimo durante 45 minutos. En este momento, es cuando se añaden las almendras tostadas y se da vueltas a la masa para que se mezcle todo homogéneamente. En este punto cambia la elaboración, ya que esta masa resultante se coloca en superficies enfriadoras.
En frío se procede a la molienda de esta masa pasando por diferentes refinados. Esta masa se vuelve a introducir en calderos, donde sufrirá una segunda cocción acompañada de un golpeo con un mazo mecánico. El siguiente paso es el de “arrematar” (proceso que realiza el maestro turronero) y por último la masa resultante se moldea sin recubrir de oblea.

Recomiendo que su consumo sea moderado, ya que contiene un alto nivel de calorías. No obstante, tanto el turrón de Xixona como el turrón de Alicante tienen beneficios para la salud:

  • Aportan una fuerte dosis de proteínas por los huevos y las almendras que se utilizan en el proceso de elaboración.
  • Contienen 7 de los 9 aminoácidos esenciales que necesita nuestro organismo.
  • Las almendras nos aportan ácidos grasos similares a los que nos aporta el aceite de oliva.
  • El contenido en miel nos aporta hidratos de carbono.
  • Contienen vitaminas, como la E, el ácido fólico  y el acido linoleico.
  • Ricos en minerales como el calcio, magnesio, potasio y zinc.

Ya sabemos un poquito más sobre los dos típicos turrones navideños, así que, estas navidades cuando lo degustemos en nuestras mesas de dulces podremos disfrutar más de ellos…

Nos vemos en el siguiente post, hasta entonces… SED FELICES!

Paola T.